El dato de enero señaló un nuevo deterioro de las condiciones operativas en las empresas del sector manufacturero español. Tanto la producción como los nuevos pedidos descendieron a ritmos más fuertes que en el mes anterior, mientras que el empleo continuó disminuyendo fuertemente. Las empresas ofrecieron descuentos de precios a sus clientes con el objetivo de estimular las ventas, a pesar de que los costes aumentaron de nuevo durante el mes.
El Índice de Gestión de Compras de Markit (Purchasing Managers’ Index® – PMI®) ajustado estacionalmente, índice compuesto diseñado para medir el comportamiento de la economía manufacturera, permaneció muy por debajo del nivel de ausencia de cambios de 50.0, al aumentar marginalmente en enero al nivel 45.3 frente al 45.2 registrado en diciembre, indicando que las condiciones de los negocios se han deteriorado por vigésimo sexto mes consecutivo.
La producción se contrajo en enero por sexto mes consecutivo, y a un ritmo más fuerte que en el mes anterior. El último declive reflejó una nueva reducción de los nuevos pedidos.
Los nuevos pedidos continuaron cayendo fuertemente y, al igual que sucedió con la producción, lo hicieron a un ritmo más fuerte que en diciembre. Las empresas atribuyeron este nivel más bajo de los nuevos pedidos a una demanda más débil y a la fuerte competencia internacional, que también contribuyó a la vigésimo sexta reducción de los nuevos pedidos para exportaciones. La capacidad disponible se utilizó de nuevo para completar los trabajos en curso, y como consecuencia los pedidos pendientes de realización registraron un marcado descenso.
Se registró una inflación de los precios de compra por quinto mes consecutivo en enero, en parte reflejando el aumento del coste de los metales, especialmente el aluminio, el cobre y el acero. A pesar de ello, los precios cobrados disminuyeron de nuevo ya que la gran mayoría de los fabricantes no pudieron pasar el incremento de los costes a sus clientes debido a la frágil demanda y a la fuerte competencia. Las tarifas han disminuido ininterrumpidamente durante los últimos dieciséis meses.
Los fabricantes españoles continuaron ajustando su plantilla como respuesta a la capacidad disponible en enero, resultando en un nuevo importante recorte del empleo. El empleo ha disminuido ininterrumpidamente desde septiembre de 2007.
El ritmo de declive de la actividad compradora se aceleró durante enero hasta alcanzar el ritmo más fuerte desde junio del año pasado. La actividad compradora disminuyó por vigésimo sexto mes consecutivo a medida que el volumen de las ventas y el de la producción decrecieron. Sin embargo, la falta de stocks en las unidades de los proveedores resultó en un empeoramiento del plazo de espera por cuarto mes consecutivo.
Las políticas de reducción de stocks provocaron una disminución de los inventarios durante enero, ya que las fábricas se enfocaron en recortar los stocks de materias primas y de productos terminados mientras que la demanda continúa descendiendo. Los stocks de compras disminuyeron al ritmo más fuerte en tres meses, y el declive de los stocks de productos terminados también fue más intenso que el observado en diciembre.