AERCE como miembro de la IFPSM (International Federation of Purchasing and Supply Management), difunde y defiende el Código Ético de Compras, que se funda en los siguientes Preceptos:
Los miembros no deben utilizar su autoridad o cargo para obtener provecho personal y deben intentar mantener e incrementar el nivel profesional de Compras y Aprovisionamientos y de la Federación, por medio de:
- Manteniendo un intachable nivel de integridad en todas sus relaciones comerciales, tanto dentro como fuera de las organizaciones en las que están empleados.
- Promoviendo los más altos niveles de competencia profesional entre aquellos que son responsables de esta función.
- Optimizando el uso de recursos, de los que son responsables, con el fin de proporcionar el beneficio máximo para sus empresas.
- Aceptando la letra y espíritu de:
- las leyes de los países en que trabajen;
- los Principios y Normas de la Práctica de Compras de la Federación y cualquier otra guía de práctica profesional que ésta pueda publicar;
- Rechazando y denunciando cualquier práctica empresarial impropia de estos preceptos.
Al aplicar los preceptos del Código Ético de Compras, los miembros de la Federación deben seguir las Directrices que a continuación se exponen:
- Declaración de interés. Cualquier interés personal que pueda infringir -o se preste a ser razonablemente juzgada por otros como dudoso de imparcialidad- en cualquier aspecto importante de sus obligaciones, debe ser declarado a la Empresa.
- Confidencia y precisión de la información. La confidencia de la información recibida durante el ejercicio del deber profesional, debe ser respetada y no debe utilizarse para beneficio propio; a su vez, la información dada ha de ser justa y no proyectada con intención de engaño.
Competencia. Al considerar las ventajas de una relación continuada con el proveedor, cualquier acuerdo que, a largo plazo, impida una gestión competitiva debe ser evitado.
- Obsequios. Para preservar la imagen e integridad de los miembros y de las empresas, la práctica de los "obsequios de negocios" debe disuadirse. Los regalos que excedan de un pequeño e intrínseco valor simbólico no deben aceptarse.
- Hospitalidad. La hospitalidad moderada es una cortesía aceptada dentro de una buena relación comercial. Sin embargo, los agasajados no deben permitirse llegar a una posición donde se sientan -o puedan ser interpretados por otros- como de haber sido influenciados a tomar decisiones como consecuencia de haber aceptado dicha hospitalidad. La frecuencia y escala de la hospitalidad aceptada no debiera ser significativamente mayor que aquella que el receptor sería capaz de proporcionar a cambio. Cuando existan dudas de lo qué es aceptable, la oferta debiera ser declinada, o tratada antes con el propio superior jerárquico.
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